Parramon Exportap presenta el proyecto Greencork
Una jornada de la Generalitat sobre descarbonitzación en Girona
Un nuevo estudio sobre la detección de TCA abre la puerta a tapones de corcho más seguros y a menos residuos
Parramon Exportap ha participado como ponente en una jornada oficial de la Generalitat de Catalunya dedicada a la descarbonización, celebrada en Girona el 7 de octubre en la sede de ACCIÓ, donde ha presentado los primeros resultados del proyecto Greencork, una iniciativa de innovación verde para el control de calidad del tapón de corcho.
¿Qué es Greencork?
Greencork se desarrolla conjuntamente con la Fundació Institut Català del Suro (ICSURO) y cuenta con el apoyo de ACCIÓ. Tiene una duración de 24 meses (enero de 2025 – diciembre de 2026) y un presupuesto de 61.614,97 €.
El objetivo es reducir el número de tapones y botellas de vino afectados por el TCA (2,4,6-tricloroanisol), una de las principales causas de desviación sensorial asociada al corcho, y así disminuir los residuos y reforzar la competitividad del tapón de corcho.
El resultado final esperado es la obtención de un tapón «libre de TCA» y un protocolo de buenas prácticas de embotellado.
Primeros resultados
El estudio se ha centrado en el sistema VOCUS, una herramienta de cribado no destructivo que clasifica los tapones según su nivel de TCA (bajo, medio o alto).
Para validar su fiabilidad, se fabricaron tres lotes de 30 tapones con diferentes concentraciones de TCA y se analizaron mediante métodos de referencia (UNE 56930 y TCA total), comparando los resultados con los obtenidos mediante VOCUS.
Las principales conclusiones son:
- VOCUS identifica muy bien los tapones con niveles elevados de TCA, con diferencias estadísticamente significativas entre grupos.
- En conjunto, VOCUS se consolida como una buena herramienta de selección, especialmente para detectar los tapones más contaminados.

¿Dónde se esconde el TCA dentro del tapón?
Un segundo estudio ha analizado la distribución interna del TCA en diferentes zonas del tapón. Los resultados muestran que no se distribuye de manera homogénea: más del 80 % se concentra en las capas externas (aproximadamente un 44 % en la zona lateral y un 37 % en la parte exterior), mientras que el interior contiene solo un 20 % aproximadamente.
Este conocimiento permitirá reprogramar y optimizar la tecnología VOCUS para mejorar su capacidad de discriminación.
Un impacto que va más allá del tapón
Detectar mejor el TCA significa seleccionar los tapones de forma más eficiente, desperdiciar menos tapones y botellas y necesitar menos materiales nuevos, con la consiguiente reducción de las emisiones asociadas a la producción y el transporte.
Un tapón con huella de carbono negativa
Según los datos del Institut Català del Suro (ICS), el tapón de corcho natural para vino tranquilo tiene un impacto de –116 g de CO₂ por tapón, y la producción anual de Parramon Exportap presenta un balance de –5.628,6 toneladas de CO₂ al año.
El signo negativo indica que el corcho, gracias al CO₂ que fijan los alcornocales, captura más carbono del que se emite durante todo el proceso.
Reducir el desperdicio de tapones y botellas contaminados con TCA refuerza este balance, ya que es necesario producir y transportar menos material nuevo.

Una empresa comprometida con la sostenibilidad
Parramon Exportap, con experiencia desde 1956 y una capacidad de producción de 50 millones de tapones anuales, aprovecha el 100 % de los subproductos del corcho y dispone de una planta de biomasa que ha reducido un 90 % el consumo de gasóleo.
También cuenta con una planta fotovoltaica, instalada en 2022, que genera el 40 % de la electricidad que necesita la planta, y utiliza un 80 % de energía renovable en sus instalaciones.
La empresa, galardonada con el Premio PYME Girona 2024 en sostenibilidad, cuenta con las certificaciones ISO 9001, ISO 14001 e ISO 22000.